Feliz y contenta que estoy después de la acogida tan bonita que tuve el viernes en la biblioteca Las Columnas.
Como todos ya sabéis, el viernes fue mi cumpleaños, y que mejor manera de celebrarlo que contar cuentos rodeadas de pequecuenteros.
Bajo el proyecto "descubriendo un lugar llamado biblioteca", los peques entenderán poco a poco que la biblioteca es de todos y para todos.
Ésta vez elegí uno de mis cuentos preferidos, " El libro que se sentía solo" de la escritora Kate Bernheimer y de las ilustraciones de Chris Sheban.
La historia se desarrolla en una biblioteca de barrio. Dónde llega a las estanterías un libro bonito y colorido, en el que se narra la historia mágica de una niña bajo una seta.
El libro se sentía feliz cuando lo leían, y a menudo algún niño se lo llevaba a casa. Pero el libro fue envejeciendo y ya casi nadie lo sacaba del estante de la biblioteca. Hasta que un día, una niña encontró el libro solitario y empezó a leer aquellas páginas gastadas...
Una historia tierna y dulce, para entender que hay que cuidar los libros, mimarlos y leerlos, pues ellos están deseando empezar una vida con cada uno de nosotros.
Cuando terminé de contar el cuento y dije colorín colorado... Nadie se movió, nadie habló, todos seguían mirándome y con algún que otro destello en los ojos. Era la primera vez que me pasaba en mis años de cuentera. Dos niñas de 7 años y otra mas pequeña tenían lágrimas en sus caritas.
Me puse de pie y dando dos palmadas entusiasta quise cambiar de tercio cantando la canción para cerrar el libro mágico, todos me siguieron pero estaban tristes.
Me sentí mal hasta que una pequeña de 4 años me dijo:
<< a partir de ahora voy a querer a todos mis libros y si se rompen los arregla mi papá>>, La cogí y le planté un sonoro beso en la mejilla. Entendí que a cada uno de los presentes en el cuentacuentos, le había llegado el libro de una forma muy especial.
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Cantando la canción para que el libro mágico se cierre a otra nueva sesión. |
Ésta vez fuimos grandes detectives: Descubrimos que los libros viejos, van a un depósito de libros que se encuentra en la biblioteca Felipe González. Que tenemos una zona de "cuentos novedad" que se encuentra en las estanterías rotatorias, y que al pasar unos meses vuelven a las estanterías de madera con los demás cuentos. Las bibliotecas tienen un horario que hay que respetar.
Esto lo fuimos descubriendo a través de pistas que estaban debajo de las mesas y después el capitán del barco ( para todos que no lo sepan es el técnico de la biblioteca) nos fue revelando las respuestas a las preguntas que teníamos para él.
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José María explica dónde van a parar los cuentos viejos |
No se cómo apareció una gran tarta de chucherías que me habían regalados mis hijos y mi marido para compartir con todos los pequecuenteros.
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bueno lo que quedó de la tarta de tres pisos, jajaja... |
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Un regalito muy dulce de una familia cuentera, la gallina pintadita y su hijo David. |
En cuánto a los préstamos y la ficha de lectura va viento en popa, no solo cogen un cuento si no que se llevan magia y fantasía con ellos, después lo comparten con otros amigos y lo exponen en el taller de cuentacuentos. Muy divertido, leen y se divierten sin saberlo.
Y así fue como íbamos completando una tarde cuentera en la biblioteca las Columnas de Triana.
Hoy cerramos la sesión sabiendo algo mas de nuestra querida biblioteca.
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