martes, 28 de octubre de 2014

"La víspera de todos los Santos"

¡Hola amigos y amigas amantes de los cuentos!

Dentro de unos días el 31 de Octubre, será la víspera de todos los santos. Siempre la he celebrado con mi familia, bueno más bien con mi abuela materna, de una forma diferente. 
Mi abuela, colocaba una mariposa en un vaso de agua con aceite, una mariposa por cada uno de sus difuntos y luego todas las noches del mes de noviembre las encendía. Estas mariposas venían en una caja pequeña de color marrón donde había muchas mariposas. Recuerdo que las compraba en la calle Cuna en Sevilla. Umm que tiempos...

Mi abuela las llamaba mariposas


No sé muy bien el porqué de aquello, yo era muy pequeña, pero creo que me contó que era para alumbrar a los difuntos en su caminar.
Recuerdo la casa de mi abuela toda apagada y ese vaso encendido todas las noches del mes de noviembre. Un punto de luz en el patio sevillano de su casa, iluminando una fotografía desgastada por el paso de los años y sus dedos.
Recuerdo que ella contaba historias de sus seres queridos que ya no estaban con nosotros para que nunca se borrase de la memoria familiar. Lo hacía de una forma tan encantadora que parecía que sus historias eran también mías.

"Mi abuela ataviada con sus ropas negras y su velo negro atado en el cuello seguía su quehacer diario. Jamás la he visto con otro color que no fuera ese.
Una vez me llevó con ella a misa de los difuntos, recuerdo que era pequeña, porque no llegaban mis pies a la tarima del banco de la iglesia. Recuerdo el portón de madera grande, el mármol del suelo frío y mojado por gotas de lluvias que iban dejando los paraguas a nuestro paso. El olor a velas y un silencio sepulcral.  Ahora lo pienso y se me pone la piel de gallina, jajajja
No imagino a un niño/a viviendo actualmente aquello, ni las contadas de mi abuela en aquellas noches sobre el respeto a la muerte, los difuntos, espíritus...
¡¡Vamos!! ya veo a esos papás que tienen a sus hijos en urnas de cristal, sin dejar que se enfrenten al mundo, ni a sus miedos. Imagino llevándolos al psicólogo o tachando de retrógrada a mi abuela. Pobre, ella que nació a principios del siglo XX, con muchos años a su espalda y mucho que contar. 
Los tiempos cambian, no sé si para mejor o peor, pero cambian"

Yo nunca he vivido lo de ir al cementerio para arreglar, limpiar y colocar flores en las tumbas. Pero sé que ella lo hacía. 
Realmente respeto muchísimo las tradiciones porque estas son los que nos hacen ser diferentes al resto. Porque son parte de mi historia como persona, porque están en el baúl de mis recuerdos, ahí, archivado con un gran letrero... Vivencias que te han hecho crecer.
Costumbres que tienen un porqué y que van unidas a una época. Hoy en día no vivo nada de eso, mi abuela se fue y con ella su sencillo ritual. 
¡Así he vivido yo mi festividad de los difuntos y vísperas de todos los santos!

Sin embargo, me da pena que mis hijos no vivan o no recuerden a los seres queridos que nos han dejado. A veces pienso en retomar lo de las mariposas en el vaso de agua con aceite y colocarlas en la terraza. Contar historias sobre ellos y que formen parte también de sus vidas. Pero no tan lúgubre y melancólico, sino algo divertido, algo diferente. Si lo hago ya os comentaré que tal y cómo lo he puesto en marcha. Por ahora, se queda en mi mente.

VÍSPERA DE TODOS LOS SANTOS = ALL HALLOWS¨EVE = HALLOWEEN

Ellos están en la etapa de Halloween, tanto por el colegio bilingüe dentro del proyecto o bien por la academia de idiomas. Es verdad que se vive de otra manera, se disfrazan, hacen fiesta, chucherías por todas partes. Pero que también tiene su historia, sus raíces y que aquí la mamá cuentera se lo hace saber. 

Queridos amigos, queridas amigas no perdamos nuestras raíces son parte de nuestra historia. Eso no quiere decir que no podamos disfrutar y compartir otras. No tiene nada que ver con la religión, simplemente es cultura.

Para estos días no suelo contar cuentos de terror, más bien narro leyendas e historias para profundizar en diferentes culturas. Los cuentos de terror los dejo para el verano, tienda de campaña, linterna y muchas horas por delante, ajjaja

En la biblioteca estaré contando este viernes "El fantasma de la ópera" Una historia de amor para muchos y para otros de terror. Yo intentaré que sea envolvente, enigmática y no importará que tengas 3 como 100 años. Si te apetece puedes venir disfrazado o con un antifaz de la Venecia del S. XVII.

Detrás de este antifaz estaré yo...

Besos de añoranza.

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