jueves, 6 de noviembre de 2014

"El fantasma de la ópera"



Un libro, un cuento, un maravilloso musical que desde el minuto uno te envuelve de tal forma en la obertura instrumental que no te das cuenta de lo paralizada que estás por la gran belleza escénica de sus personajes y sus voces. Estás petrificada en la butaca del teatro, mientras desciende de lo mas alto la vieja lámpara. Al llegar al centro se ilumina y comienza la mayor historia de amor de todos los tiempos.
Tuve la suerte de verla, escucharla y enamorarme más aún de ella, en el teatro de Brodway en Nueva York. 
Si ya me gustaba la historia verdadera de Gastón Leroux, este musical hizo que mis sentidos se despertaran a la contada.

Por eso desde que me hice cuentera he querido contar su historia. Han pasado algunos años pero hoy por fin lo he hecho.



Orgullosa de los peques, de cómo interpretan la música y se dejan llevar.
Nos hemos introducido en la música del fantasma de la ópera de  Andrew Lloyd Webber. Ángel de música nos ha dejado el corazón muy tierno, jajajaja.
El cambio de hora ha sido genial para esta contada, todo apagado, sólo la luna estaba filtrándose por la ventana y participando en la magia de la historia.
Nada más llegar los peques fueron cogiendo asiento. Cada uno disfrazado de un personaje de terror o de su película preferida. 
Se iba apagando el día poco a poco, mientras yo contaba una historia de mi infancia El mes de los difuntos.
Así que fuimos creando ambiente, luz apagada, el día llegando a su fin y las velas encendidas, teniendo presente a todos nuestros difuntos. Justo en ese momento comenzamos la gran historia de El Fantasma de la ópera.



Nuestra amiga oscuridad hizo que la contada fuera extraordinaria, la atención de todo el que estaba allí presente era fabulosa. Recuerdo esos papás al final de la fila, poco a poco se iban acercando hasta que se sentaron en el suelo con sus hijos.
Cómo nos envolvía, nos acariciaba un sentimiento mutuo lastimero por ese ser, ese Ángel de música.
Os dejo una de los momentos de la contada, apenas se aprecia la imagen, la única luz el flash de una foto robada del momento.





Terminó la función y seguimos con nuestra rueda de cuentos, donde los peques nos explican con sus propias palabras que cuentos han leído y su historia sin llegar al final, eso lo dejamos para intriga de los presentes ¡Hay que leerlo, amigos!
Cómo me gusta que los papás se impliquen de lleno en las contadas.


Y como colofón final foto de grupo, faltan algunos de los 25 que asistieron, pero es que tenían fiestas de Halloween. Lo siento por vosotros chicos para la próxima

Muy valientes y decididos se ven estos personajes, ajjaja


Mi pequeña brujita y mi zorro desaliñado... Y yo, mi propia versión del fantasma de la ópera
Maravillosa tarde cuentera, de verdad salí muy contenta de la contada y de lo bien que nos lo pasamos.

Besos Felices.

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